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Fascitis plantar

¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar se observa tanto en hombres como en mujeres, siendo una de las lesiones más habituales del pie.

La fascia plantar es un tejido conectivo que actúa como sostén de ambos arcos longitudinales del pie y está formada por 3 bandas. La banda central es la más desarrollada, se origina en el calcáneo y se va haciendo más fina a medida que discurre hacia los dedos, adoptando forma de abanico para insertarse en las bases de las falanges proximales de cada dedo.

Fascia plantar
Banda medial y lateral de la fascia plantar

La banda interna es delgada y cubre el músculo abductor del dedo gordo, mezclándose con su fascia.

La banda lateral cubre el abductor del 5 dedo y se inserta en la base del 5 metatarsiano.

Causas

La inflamación ocurre cuando se produce un exceso de tensión mantenido en el tiempo, que puede ser debido a prácticas deportivas, mala pisada, calzado inadecuado, sobrepeso, etc.  

Otras causas descritas en la bibliografía son:

  • Correr largas distancias y/o sobre superficies irregulares.
  • Un índice de masa corporal elevado o haber ganado peso muy rápidamente.
  • Limitación a la flexión de tobillo por tener gemelos/sóleos muy tensos.
  • Usar calzado con soporte del arco deficiente o suelas blandas.

Muchas veces se confunde el dolor del espolón calcáneo con la fascitis plantar, sin embargo, las investigaciones han determinado que esto no es así. En las radiografías, se observan espolones en el talón en personas con y sin fascitis plantar, pero el espolón suele ser asintomático. También es importante recalcar que se ha visto en muchas investigaciones que pasados pocos meses desde que se tiene una fascitis plantar, no existe inflamación en ese tejido, sino que estamos ante una fibrosis, degeneración y alteración de las fibras, pero sin inflamación. Esto es a lo que llamaríamos una fasciosis plantar (por lo tanto no serían efectivos tratamientos antiinflamatorios). El grosor medio de una fascia sana en su inserción suele ser de 3-4mm, aunque variará por la altura y peso de la persona.

El dolor en el talón puede ser debido a diferentes etiologías

Síntomas

El síntoma más común es el dolor en la zona plantar del talón.

El dolor generalmente es peor:

  • Por la mañana cuando se dan los primeros pasos
  • Después de estar parado o sentarse, al iniciar la marcha de nuevo
  • Al subir y bajar escaleras
  • Después de una actividad intensa o estar muchas horas de pie

El dolor puede aparecer de manera lenta con el tiempo o aparecer repentinamente después de una actividad intensa.

Pruebas y exámenes

La ecografía es la herramienta diagnóstica por excelencia para diagnosticar la fascitis/fasciosis plantar, ya que a través de ella podremos evaluar el grosor, neovascularización, calidad de las fibras, roturas, espolón y hacer un diagnóstico diferencial con otras lesiones.

Es muy importante realizar un buen diagnóstico diferencial para descartar: celulitis, síndrome fat pad, puntos gatillo del cuadrado plantar o flexor corto de los dedos, atrapamientos nerviosos de Baxter o rama calcánea, fibromialgia, espondilitis anquilosante, tumores y otras alteraciones menos habituales.

Tratamiento

El tratamiento con fármacos como antiinflamatorios o analgésicos suele estar recomendado ante un dolor fuerte e incapacitante, pero no como solución al problema, ya que este persistirá.

  • El tratamiento más efectivo para resolver la fascitis/fasciosis plantar son las ortesis plantares (plantillas a medida) realizadas por un podólogo, donde a partir de un estudio biomecánico valorará qué modificaciones en la ortesis son las adecuadas para ese tipo de fascitis, ya que no todas las fascitis son iguales. Una fascitis más distal puede molestar en la ortesis si no se tiene en cuenta esta característica. El 90% de las personas suelen solucionar el problema por completo en un año solamente con las ortesis plantares.
  • Vendajes: los vendajes funcionales son de gran ayuda para disminuir el dolor rápidamente en las fases más agudas. Los vendajes
    neuromusculares no son tan efectivos en estadíos iniciales.
  • Usar férulas nocturnas mientras se duerme, con el fin de estirar la fascia y/o musculatura posterior de la pierna pueden ser de ayuda.
  • Calzado con buen soporte y amortiguación, como el calzado de running, es de gran ayuda junto a la ortesis plantar.
  • Infiltraciones de corticoides, ac.hialurónico, proloterapia, plasma rico en plaquetas, electrólisis (epi) son de utilidad como complemento a la ortesis plantar para mejorar el dolor más rápidamente o en casos en los que no se ha solucionado del todo. Es importante conocer en qué fase está la lesión y el estado de los tejidos para saber qué tratamientos serán los más indicados.
  • Tratamiento físico: el láser o las ondas de choque pueden mejorar la sintomatología.
  • También se puede aplicar hielo en la zona del dolor, con mayor frecuencia en los primeros días.

Raras veces se necesita una intervención quirúrgica, aunque realizamos micro-cirugía para tratar los casos más rebeldes.

Expectativas (pronóstico)

Los tratamientos no quirúrgicos siempre mejoran el dolor. El tiempo aproximado de curación completa suele ser entre los 4 y los 16 meses.

En nuestra experiencia, se produce mejoría desde el primer mes, mucho más a los 3 meses y ya casi no existe dolor a los 9-12 meses, pero esto dependerá de varios factores: el daño de la lesión, el peso, la actividad de la persona y que esta cumpla estrictamente con el tratamiento. Como cada caso y cada paciente son diferentes, los tiempos finales de curación variarán de unos a otros.

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