Patologías dermatológicasServicios

Uña encarnada

Cirugía ungueal

Las onicocriptosis (uñas encarnadas) son una afección muy frecuente y que provocan gran dolor e incapacidad en personas de todas las edades.

Las causas más frecuentes suelen ser el calzado inadecuado (compresión de los dedos, número inadecuado o material rígido), exceso de sudoración del pie, mal corte, exóstosis subungueal (alteración del hueso que modifica forma de la uña), o una mala biomecánica (pisar sobre el borde del dedo puede generar un heloma (callo) debajo de la uña o que se curve hacia adentro con el tiempo.

cirugía uñas, uña encarnada
Canal peroneal infectado por uña encarnada

En estadíos iniciales podemos intentar corregir la uña para que salga hacia fuera y no tropiece con la piel, pero a medida que los canales se van hipertrofiando y la uña curvando, cada vez nos será más difícil solucionarlo de forma conservadora. Además de corregir la uña, también debemos valorar si el paciente precisa tratamiento para la hiperhidrosis (exceso de sudoración), cambiar el tipo de calzado, quitar compresión en la zona mediante separadores de silicona o bien utilizar productos que nos ayuden a secar y desinfectar la zona dañada (fórmulas magistrales que prescribimos).


Si los tratamientos conservadores fallan, podemos optar por la cirugía ungueal.

uña encarnada, cirugía uñas
Uña encarnada con hipertrofia del rodete lateral e infección, candidata a cirugía

Cirugía de las uñas

La cirugía de las uñas es una cirugía indolora, resolutiva (98% de éxito), poco invasiva, estética y con muy buen postoperatorio. En ella se suele eliminar solamente el lateral de la uña afectada y el tejido blando que sea preciso si está muy aumentado, por lo que, salvo en casos muy puntuales (2%), no se suele quitar toda la uña.

La cirugía ungueal puede realizarse de diferentes formas, pero en ambas es imprescindible eliminar la matriz, que es la zona donde nace la uña. Para ello, se pueden utilizar métodos de corte y legrado o métodos químicos para quemar, cada uno con sus ventajas e inconvenientes.

Se utiliza anestesia local, que mediante las agujas adecuadas y la experiencia del profesional realizamos de forma indolora.
El dolor suele desaparecer a los pocos días de la intervención y se puede realizar vida normal entre los 10 y 20 días posteriores a la cirugía.

Pueden someterse a la intervención casi cualquier persona, desde diabéticos hasta personas anticoaguladas, aunque tomando las medidas que son necesarias para cada caso.
Además de los diabéticos, los fumadores también suelen tener un retraso en el tiempo de cicatrización, por lo que puede alargarse la curación un par de semanas más de lo habitual.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba